lunes, 14 de noviembre de 2011

Agujetas de la risa








En qué buen momento le dije a Carmen que se viniera y en qué buen momento se lo dijo ella a Sara. Ayer por la noche costaba quedarse dormida de tanta risa. Si en mi familia el premio que en cada comida se rifa es "la peor elección" (cuyas ganadoras suelen ser o concep o aquí la servidora) en este viaje, el premio al "mejor" consumo ha sido para Sara. Entrar en detalles invadiría privacidades que hacen más gracia connotadas entre nosotras, pero en fin, cada cosa que compraba, tenía una pega cuando llegábamos a casa... ¡Lo que nos hemos reído a su costa! En el fondo, no era más una excusa para celebrar lo bien que lo estábamos pasando.

Lejos de querer jugar a la oca de sitio en sitio importante, optaron por disfrutar de los sabores de Londres, muy ayudadas por mi terrible adoración por los mercados. Desde el mítico de Borough Market -que sorprendentemente muchos amigos míos (medio-londinenses) no conocían-, el de las antigüedades de Angel, los vintage de Brick Lane, Spitafields Market hasta Candem Town. Hemos aprovechado mucho el tiempo, para mayor confusión de Sara, por cierto.

Esta mañana nos hemos despedido y, de repente, cuando he sacado el portátil en mi segunda clase, me habían dejado dos mensajes tan preciosos como jocosos. ¡Qué alegría de visitas! ¡Qué sano es reír!

4 comentarios:

  1. No ha podido ir mejor...
    Gracias por todo!

    ResponderEliminar
  2. Joe niñas! que ahora voy yo y me habeis dejado el liston muy alto por lo que veo

    ResponderEliminar
  3. Ansiosa estoy de saber si te has reído por una cosa en concreto...

    ResponderEliminar
  4. No te imaginas lo bien que le han salido las dos primeras fotos a mi hermana!!!!!! La primera se la he hecho yo, y el big ben sale detrás perfecto! Tenéis que verlas!
    Ganéééééééééééééééééééééééééééééééééééé

    ResponderEliminar